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Nosotras ya Pasamos por una Pandemia

¡Hola! Soy Grethel, hoy en este tiempo de Pandemia les quiero compartir el testimonio de mi hija Rebeca.

Ella sufrió un accidente de tránsito hace casi nueve años, el 28 de diciembre del año 2012.


Fue un accidente sumamente aparatoso, ella en el impacto sufrió un infarto, un derrame cerebral, un paro respiratorio y tuvo fractura expuesta de muñeca, un fuerte sangrado abdominal y quemaduras de tercer grado.... A los 22 días le dió neumonía y hepatitis ....


Ese día del accidente, mientras ella viajaba en la ambulancia en código rojo , yo cómo madre estaba destrozada, pero tenía la firme convección de que ella no iba a morir. Así que, a pesar de las pocas esperanzas de vida, decidí darle amor con todas mis fuerzas y empezar a adorar a Dios en esos momentos, sacrificar alabanza cuando todo está mal, mueve la mano de Dios.

El diagnóstico después de 22 días en coma era de muerte neurológica, los médicos dijeron que no iba a volver a hablar, caminar o comer sola.


A menos que pasara un milagro, esa sería su condición, sin embargo ese milagro pasó. No fue rápido, todo lo contrario, fue muy lento.

Decidimos trabajar fuerte con terapia, amor y constancia. Hemos logrado más de lo imaginable: a los cuatro meses empezó a abrir los ojos, a los diez meses levantó la cabeza durante trece segundos, al año medio se daba media vuelta en la cama, a los cuatro años empezó a poder cerrar la boca y le quitamos la sonda por la cual ella se alimentaba.

Lógranos que se acostara boca abajo, luego ponerla de pie y ahora ya logra caminar con ayuda. A los seis años se empezó a vestir sola y ya come casi sola.


No hemos parado el proceso, seguimos en terapias de lenguaje, ya volvió a aprender a leer y ahora dice Ma.

No sé cuánto tiempo nos llevaremos pero cada día avanzamos un paso. Hemos pasado muchas cirugías, hemos pasado pobrezas y necesidades pero Dios nunca nos abandonó.

Tuvimos miedo pero aprendimos a dar el máximo esfuerzo y ver ahora sus frutos. Por eso hoy les comparto algunas fotos para animarlos a no desmayar, a dar un paso más y a orar a Dios y confiar en Él.

Nota de Humanos de Costa Rica: Una de las razones para lanzar esta iniciativa fue la esperanza de poder encontrar personas extraordinarias que hacen todos los días una labor silenciosa en beneficio de otros y qué, compartiendo su historia, pueden inspirar y motivar a otros.


Esta historia de Grethel y su hija Rebeca representa totalmente el tipo de mensajes de tenacidad, esperanza, amor y actitud del cual muchos se pueden beneficiar.


Si al leer esta historia se inspiró, motivó o reflexionó, compártala por favor con sus amigos y familiares, esparzámos buenas vibras, viralicémos optimismo.

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