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La Música como Compañera de Vida

Actualizado: jul 24



Desde niña tuve fascinación por la música y los instrumentos musicales. Había una sensibilidad particular cuando escuchaba las melodías, los estilos y ritmos musicales que me cautivaron desde muy pequeña. Había algo especial entre el instrumento, la interpretación, las texturas y el mensaje… Aquello era un mundo encantado para mis sentidos.

Vengo de una familia numerosa de 4 hijxs, mi papá y mi mamá trabajaban tiempo completo y cuando salíamos del horario escolar, tenían que “arreglárselas” para ver en qué cursos adicionales nos matriculaban para no contratar “niñeras” durante el día. En ese entonces, tuvieron la iniciativa de matricularnos en los programas musicales de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Estuve 3 años recibiendo clases de apreciación musical, solfeo y flauta dulce hasta mi ingreso al programa de oboe. Después de 3 años de estudios musicales, duré 3 meses con el instrumento… Lo clásico y el oboe, no eran lo mío.


Con 12 años, un poco frustrada por no haber completado el programa después de tanta preparación y enormemente influenciada por grupos de rock como Aerosmith, Pearl Jam, Led Zeppelin, entre otros, decidí darle un giro drástico a mi relación con la música y lo que sería una de las mejores decisiones en mi vida: aprender a tocar batería. En aquella época (finales de los 90s) no era común ver a una mujer tocar batería y mis referentes femeninos, eran muy limitados, casi nulos.

Estuve practicando entre almohadas y colchones por muchos años, hasta cuando cumplí 15 años. Mi mamá (una de mis grandes aliadas en esta aventura) me obsequió con mucho esfuerzo mi primera batería… Aquel regalo era algo extraño entre amigas y compañeras de colegio que celebraban sus 15 años entre fiestas y viajes.

Y bueno… Después de 22 años de haber dado mi primer golpe en el redoblante y haber tocado en cientos de recitales, conciertos, “chivos” y eventos con múltiples bandas de diversos géneros, sigo rompiendo parches y bolillos. Los obstáculos (que fueron muchos para una mujer en un instrumento poco “femenino”) nunca detuvieron mi paso, me fortalecieron como música, como persona y hoy en día, mi mayor inspiración es apoyar a las niñas a que sigan sus sueños con determinación, aunque éstos sean “poco tradicionales” para las mujeres…

Estudié Administración de Empresas en Costa Rica y realicé una especialidad en Berklee College Of Music (Boston, Estados Unidos) donde tuve que audicionar con mi instrumento para ingresar. Actualmente trabajo en la industria de la música liderando el departamento digital para un sello disquero internacional en Centroamérica y Caribe. Soy baterista de dos bandas de rock: Los Espejos y V!king.

Me encantan los deportes, la naturaleza, la diversidad cultural, la tecnología, los

negocios, los idiomas, pero lo más importante para mí, es seguir apoyando las nuevas

generaciones de músicxs y artistas a seguir (a pesar de los múltiples obstáculos) con ímpetu el camino de la música porque al final, es nuestra compañera de vida… Gracias por leerme.





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