• Humanos de Costa Rica

Costa Rica por lo Más Alto


Costa Rica por lo Más Alto.


Son casi las 6 am, hace un frío terrible, alrededor de los 45 grados bajo cero, cada paso me resulta  un esfuerzo titánico, tanto que cada 30-50 pasos tengo que parar, la inclinación no para, sigo subiendo y cada partícula de oxígeno la trato de respirar desesperadamente.

Los 8.848 metros sobre el nivel del mar que mide el Everest hacen que todo sea extremadamente complicado.


El motor que hace que mueva mis piernas, que dé los pasos necesarios para alcanzar esta tan ansiada cumbre,  es el orgullo de ver nuestra bandera patria en lo más alto del mundo,  llevar el orgullo de ser Tic@s hasta lo más alto.

Atrás van quedando años de entrega, momentos de lucha, instantes de incertidumbre. Me sigo enfocando en avanzar, en lograr mi meta… Y también sigo recordando el largo camino que me trajo hasta acá. Mis piernas son muy pesadas… mi enfoque es más fuerte.


Y recuerdo un momento en especial: aquel día al inicio de mi carrera de montañista, cuando asistí a la cita, que un gerente de una empresa a la que iba a pedirle patrocinio muy amablemente me dio.

Él me recibió ese día para yo explicarle mi proyecto de alta montaña y al terminar mi presentación de objetivos del proyecto, miró su reloj y me dijo mirándome directamente “No sea vago, búsquese un trabajo, usted allí nunca va a llegar”  Sí, fue muy difícil ese momento, y ahí pude haber dejado tiradas mis metas, pero no. 

Ahora acá a punto de alcanzar esta cima, lo único que importa es que con muchísimas ganas, entrega, paciencia y mucha pasión podemos lograr lo que parece imposible, el  vencernos a nosotros mismos, el de seguir a pesar de lo complicado del camino, pues está en nosotros mismos si avanzamos a pesar de la cantidad de obstáculos y si alcanzamos nuestras propias cumbres o nos quedamos en la base de la montaña...


Son las 5,55 a.m. y por fin CUMBRE, que momento más increíble y que gran ORGULLO ver nuestra bandera patria en el punto más alto del planeta.


Este orgullo de ser Tic@s lo estaremos llevando nuevamente al Everest en el 2022, para poner a la Costa Rica del bicentenario en la cima del mundo. Esta vez iré con Ligia Madrigal y acompañados de toda Costa Rica. Cada una y cada una de ustedes subirán con nosotros cada paso.


Voy a seguir demostrando con compromiso y dedicación que pensando en grande,  se logran grandes cosas.

#nosvemosenlacima


Nota de Humanos de Costa Rica: esta es la segund historia de esta semana en celebración de la Independencia.

Son historias de personas que dejan todos los días muy en alto el nombre de Costa Rica y que con su esfuerzo nos demuestran que todo es posible.


Decidimos que para el 15 de Setiembre es ideal esta historia, escrita por la persona que literalmente ha llevado el nombre y bandera de Costa Rica al punto más alto en la tierra.


Su mensaje no puede ser más poderoso e inspirador para miles de costarricenses que en este preciso momento:


"Ahora acá a punto de alcanzar esta cima, lo único que importa es que con muchísimas ganas, entrega, paciencia y mucha pasión podemos lograr lo que parece imposible, el  vencernos a nosotros mismos, el de seguir a pesar de lo complicado del camino, pues está en nosotros mismos si avanzamos a pesar de la cantidad de obstáculos y si alcanzamos nuestras propias cumbres o nos quedamos en la base de la montaña..."


Si al leer esta historia se inspiro, motivó o reflexionó, compártala por favor con sus amigos y familiares, esparzámos buenas vibras, viralicémos optimismo.

8 vistas

Sobre Humanos de Costa Rica

Redes Sociales

Suscríbase

 Nuestro objetivo es compartir historias de humanidad de los ticos.  Vivencias de amor, alegría, valentía, admiración, dolor, tristeza y esperanza.

Queremos capturar el alma, esencia y diversidad de todos los costarricenses a través de sus vivencias más profundas.

Creemos que compartiendo las fibras mas íntimas de nuestra humanidad podemos ir tejiendo un lienzo que refleje nuestra idiosincracia. 

 Suscríbase y le avisaremos cuando publiquemos nuevas historias. 

© 2020 por Humanos de Costa Rica