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Compartiendo mi Pasión


Durante muchos años mi pasión/profesión me ha dado oportunidades que solo puedo agradecer haber vivido. Una de las cosas más lindas de bailar es poder compartir con los demás. ¿Les pasa que cuando bailan el cuerpo y la mente lo agradece con una sonrisa, relajación, emociones encontradas y muchas cosas más? Imagínense llenarse de toda esas energías al compartir con personas que al igual que uno, el baile es una pasión, un escape, una forma de salirse de la rutina, una manera de hacer ejercicio y muchas cosas más pero que al final todos disfrutamos.

Esta pasión me ha llevado a enseñar a lugares hermosos tanto a nivel nacional como internacional (imagínense mi emoción la primera vez que me contactaron para dar una clase fuera del país, ¡¡¡no me lo creía!!). Todas estas experiencias me han marcado, dejando algo en mí que me impulsa y me mantiene inspirada para seguir compartiendo y disfrutando de lo que hago, sin embargo hay algunas historias que quedan muy marcadas en mi memoria, una de ellas es de de aquí, de Costa Rica.

Pocos saben que yo estudié una carrera completa en la Universidad de Costa Rica (sí, la terminé y no, no ejerzo pero si lo hice un pequeño período durante mis estudios) esta carrera es Estadística ( si, todo es muy raro, ¿En qué momento me metí a estudiar eso?) la cosa es que aunque no lo crean me gustó mucho y aunque fue difícil me encantó haberla estudiado y lo volvería a hacer. Todo esto se los cuento porque como muchos saben el Trabajo Comunitario Universitario (TCU) se debe de hacer de manera obligatoria para poder graduarse.

Durante mucho tiempo mientras estudiaba, yo ya podía matricular para poder hacer el TCU y graduarme con mis compañeros, sin embargo me rehusaba a hacerlo porque yo quería que fuera en alguna zona fuera del Gran Área Metropolitana, esperé un tiempo (claro que me di cuenta que no me iba a graduar con mis compañeros) y ¡ahí apareció! El primer TCU para estudiantes de Estadística fuera del área metropolitana y no se imaginan dónde era, en la zona sur de nuestro país, para ser más específicos en Drake y pueblos aledaños.


Pues listo, alistamos todo y nos fuimos, yo les pregunté a los profesores encargados del TCU que si además de la parte estadística que debía de hacer durante las semanas que íbamos a estar ahí podía impartir clases en las diferentes escuelas a las que íbamos a visitar en los pueblos. Ellos me respondieron que sí, que no había ningún problema y que todo era de coordinar con las y los directores de las escuelas y colegios.

Lastimosamente en nuestra primera visita no pudimos coordinar, sin embargo eso hizo que para la segunda visita unos meses después, lográramos organizar todo y compartir con los chicos y chicas de diferentes escuelas.

Poder compartir algo que para mí es tan cotidiano y que otros solo han visto desde sus celulares fue algo que me llenó el corazón, estos chicos se animaron a salirse de su zona de confort y dejarse llevar en una clase de baile y movimiento en la que muchos al inicio no estaban seguros de hacer pero que luego se dieron cuenta que ese movimiento y compartir con los compañeros hicieron que todo su cuerpo y mente se sintiera mejor, nos sacó muchas risas, muchas sorpresas también porque el talento que hay en ese lugar es increíble y sobre todo emociones.

Bailar y compartir en lugares mágicos como lo fue Drake para mí fue una experiencia que se quedó en mi corazón y que me marcó como persona y profesional. Muchas veces damos por sentado lo que hacemos en nuestras vidas y estas experiencias le recuerdan a uno lo afortunados que somos, en mi caso por tener de profesión mi pasión y de haber tomado la decisión de dedicarme al arte, aún cuando al inicio fue difícil, no hay nada más gratificante que saber que ha sido la mejor decisión que he tomado y que gracias a eso puedo seguir compartiendo experiencias en muchos lugares y conocer personas increíbles y talentosas.

Si nunca han conocido esa zona del país las y los invito a que vayan, descansen, pero que también toquen puertas y den un poquito de lo que tengan para ofrecer, les prometo que los reciben con brazos abiertos y que se irán con corazones llenos. Como puse en una de las fotos: compartir bailando y crear proyectos en lugares tan mágicos es todo un privilegio. Gracias estudio y baile por estas experiencias.

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